En esta ruta de Yoga en Marruecos disfrutaréis de la calma de la meditación y el contacto con la naturaleza en impresionantes paisajes del Atlas, kasbahs y aldeas de bereberes.

Desde el primer día de esta ruta de Yoga en Marruecos, llevaréis a cabo una sesión de meditación de bienvenida (para niños y mayores), así como una visita a la plaza Djemaa El fna. Al alba del segundo día, después de la meditación y el yoga, iniciaréis vuestro viaje contemplando la Cordillera del Atlas en todo su esplendor, viajando por una de las carreteras más altas del norte de África hasta llegar a Tichka (2660 m). Aquí aprovecharéis para visitar alguna de las aldeas y conocer de primera mano la forma de vida en las montañas.

Ait ben Haidou (Patrimonio de la Humanidad), una de las mejor Kasbahs por su estado de conservación, será la que nos inicie en la ruta de las mil Kasbhs, escenario de películas famosas (Gladiator, La Momia, Babel entre otras). Después continuaréis por el Palmeral de Sekoura, que merece una visita calmada para dejarse sorprender por sus rincones, sus pequeñas aldeas, sus huertos y olivares escondidos bajo las palmeras.

Continuaréis esta ruta de Yoga en Marruecos por el Valle de las Rosas, que es uno de los más famosos y conocido por el cultivo y manufacturación en multitud de productos de la Rosa Moguna. También pasaréis por las Gargantas del Dades, con su paisaje rocoso conocido como los Dedos de los monos o el Cerebro del Atlas. Terminaréis vuestra jornada en  el Palmeral y las impresionantes Gargantas del Todraa, lugar de peregrinaje de los amantes de la naturaleza y la  escalada. En estos parajes realizaréis meditación y yoga por la mañana y por la noche (opcional). El resto de días en esta ruta de Yoga en Marruecos los dedicaremos a la meditación, el senderismo y, por supuesto, el yoga, en estos fantásticos parajes.